Con 33 votos a favor y solo 3 en contra, el Senado de Mendoza dio sanción final a 34 Declaraciones de Impacto Ambiental para proyectos de exploración de cobre en el Distrito Minero Occidental de Malargüe. La medida fue celebrada por dirigentes provinciales y abre nuevas oportunidades económicas para la región.
El Senado de Mendoza aprobó por amplia mayoría el proyecto de ley que ratifica 34 Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) para proyectos de exploración de cobre en el Distrito Minero Occidental de Malargüe (MDMO). La medida obtuvo 33 votos a favor y solo 3 en contra, reflejando el apoyo de la mayoría de los bloques políticos. Los senadores Dugar Chappel (Partido Verde), Flavia Manoni (La Unión Mendocina) y Gerardo Vaquer (Partido Justicialista) fueron los únicos en oponerse.
El gobernador Alfredo Cornejo celebró la decisión y destacó el compromiso de la provincia con la “seguridad jurídica” y la previsibilidad para los inversores, remarcando que la iniciativa apunta al mediano y largo plazo, más allá de los ciclos de gobierno. Según Cornejo, la aprobación de estos proyectos garantiza “decisiones claras y protegidas de cambios arbitrarios”, enviando una señal de confianza a las empresas interesadas en invertir en Mendoza.
En la misma línea, la vicegobernadora Hebe Casado calificó la jornada como un “día histórico” para la provincia, afirmando que esta aprobación permite a Mendoza dar un “paso firme hacia un futuro de oportunidades”. Casado destacó las condiciones nacionales favorables para el desarrollo de la minería, como el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y la estabilización de la macroeconomía, que, en su opinión, facilitan la proyección de la industria minera local en los mercados internacionales.
Sin embargo, desde una postura más moderada, el intendente de Malargüe, Celso Jaque, pidió cautela, señalando que es necesario no generar «falsas expectativas» sobre el impacto inmediato en la economía local, dado que los proyectos mineros suelen ser procesos de largo plazo. A su vez, enfatizó la importancia de demostrar que Mendoza puede desarrollar minería responsable y sostenible, mencionando también el caso del proyecto de cobre y oro San Jorge, en Uspallata, que está actualmente en pausa.
El proyecto, convertido en ley con solo tres artículos, ratifica las DIA de cada uno de los 34 proyectos. Las autorizaciones para la exploración minera están contempladas en el artículo 1, mientras que el artículo 2 establece que la ley entrará en vigencia al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial.
Los proyectos aprobados están concentrados en el Distrito Minero Occidental de Malargüe, una región de casi 20,000 km² que posee gran potencial geológico para la exploración de cobre, un mineral clave en la transición hacia energías renovables. Según informes de Impulsa Mendoza, esta área no compite en el uso del suelo ni del agua con otras actividades productivas, lo cual la convierte en una zona propicia para la actividad minera.
El apoyo popular y el rechazo a la iniciativa se hicieron notar durante el debate en la Legislatura. Mientras que trabajadores de la UOCRA se manifestaron a favor del proyecto, grupos ambientalistas protestaron en Plaza Independencia, pidiendo que el Senado rechazara la propuesta y alertando sobre la protección del agua en Mendoza.
La aprobación de estos proyectos de exploración minera podría ser un paso decisivo para el desarrollo económico de Mendoza, especialmente en Malargüe, y marca una oportunidad para posicionar a la provincia en el mercado global de minerales estratégicos como el cobre.




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